Donantes de sangre, héroes anónimos

SangrePanamaenElVenezolanodePanama

Cuando nació de manera prematura, Gabriel Rebollón necesitó la transfusión de componentes sanguíneos para poder sobrevivir y gracias a la donación de héroes anónimos, pudo sobrevivir y desarrollar una vida plena y normal.

Este evento neurálgico en el crepúsculo de su vida fue quizás la razón por la cual Rebollón decidió convertirse años después en médico y fundar -junto con seis colegas y amigos- Sangre Panamá, fundación que se encarga de promover la donación voluntaria de sangre entre panameños y residentes a través de dinámicas educativas en colegios, universidades y empresas.

“Sangre Panamá nació en el 2006 cuando yo, al ir a las prácticas hospitalarias, veía la necesidad de sangre que hay en hospitales públicos y también privados”, rememora Rebollón. Esta necesidad está cifrada en unas 47 mil 747 unidades de sangre.

Según pautas de las Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, un país necesita recoger anualmente el equivalente de entre 3 % y 5 % de su población. En el caso de Panamá, esa cifra rondaría las 100 mil unidades de sangre, pero se recogen poco más de la mitad: unas 54 mil 427 donaciones.

Este desabastecimiento se debe, principalmente, al miedo a las agujas, a la misma sangre o a contraer alguna enfermedad y a mitos infundados como, por ejemplo, que donar sangre provoca dolores de cabeza, acorta la vista, engorda, genera ataques de pánico o que hay que recibir retribución monetaria por hacerlo.

Esta desinformación provoca que sea tan difícil captar donantes voluntarios -de las 54 mil donaciones que se hacen en Panamá, tan solo 6 % de ellas son voluntarias-, que es la sangre más segura que se puede conseguir. La prevalencia del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), de los virus de la hepatitis y de otros patógenos transmitidos por la sangre es más baja entre los donantes de sangre voluntarios no remunerados que donan su sangre por motivos puramente altruistas, en comparación con aquellos que lo hacen por intereses económicos, que son capaces de mentir en el interrogatorio comprometiendo la integridad de la muestra.

Y es por esta misma razón que Rebollón considera que su labor como director General de Sangre Panamá, más que recoger unidades sanguíneas, es derribar mitos y aclarar dudas sobre la donación voluntaria. Para eso hace constantes campañas de concientización en escuelas, universidades y empresas que ya están dado resultados: las donaciones han aumentado en casi 10 mil unidades y el número de donantes voluntarios en 2.7 % desde que la fundación se creó en el 2006.

Y esta campaña está basada en un simple dogma: cuando donas sangre salvas cuatro vidas, ya que cuando se recoge la muestra –unos 500 mililitros de líquido rojo-, se fracciona en cuatro componentes que pueden ser utilizados en una o varias personas dependiendo de su necesidad o el tratamiento que está recibiendo. Estos componentes son: glóbulos rojos (hemorragias, anemia, cirugías, complicaciones del parto, traumatismo y cáncer), plaquetas (deficiencias de plaquetas y leucemia), plasma fresco congelado (deficiencia en los factores de coagulación o mordeduras de serpientes) y crioprecipitados (hemofilia).

Si está interesado en donar, puede ingresar a la página web www.sangrepanama.org e informarse de la ubicación y horarios de atención de los 26 bancos de sangre que hay en la República de Panamá o de las distintas campañas de recolección de sangre que se hacen durante todo el año en distintos puntos de la ciudad capital.

Requisitos para donar

• Dirigirse al banco de sangre del hospital al que quiera favorecer.
• Presentar su cédula o pasaporte y proporcionar datos generales: dirección actual, ocupación, número de teléfono.
• Tener entre 18 y 65 años de edad. Las personas de 17 años pueden hacerlo si tienen el consentimiento escrito de sus padres o tutores.
• Pesar por lo menos unas 120 libras (unos 54 kilos).
• Tener buen estado de salud.
• Si es extranjero, puede donar después de tener seis meses sin haber salido del país, tiempo de ventana preventivo para asegurarse que la persona no sufre alguna enfermedad endémica de su país de origen.
• Si tiene un tatuaje o piercing, puede donar seis meses después de habérselo hecho.
• Si es diabético, puedes donar si está consumiendo medicamentos orales.

Medidas preventivas para donar sangre

Antes:
• No ir en ayunas. Comer algo bajo en grasa y en azúcar.
• Tomar mucho líquido.
Durante:
• Respirar tranquilamente.
• Puede distraerse leyendo o escuchando música mientras le extraen la sangre.
• Pensar que está ayudando a salvar la vida de otra persona.
Después:
• Reposar algunos minutos después de que le hayan extraído la sangre.
• Ingerir comida.
• Seguir tomando muchos líquidos.
• No realizar actividad física o ejercicio extremo por las próximas 24 horas.

Artículo original publicado en sección deSALUD en El Venezolano de Panamá por Luis Lorenzo